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Tips y Consejos Tips y Consejos

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¡El sueño del bebé! ¡Oh, el sueño de toda la familia! ¡El sueño del bebé! ¡Oh, el sueño de toda la familia!

¡Hablemos del sueño del bebé y de las tan habladas regresiones! No me considero un especialista del sueño, porque sólo conseguí que mi hijo durmiera una noche entera a los 3 años y medio.

Pero todos los bebés son diferentes y todos tenemos nuestros patrones de sueño. El mejor ejemplo es nuestro Presidente de la República Marcelo Rebelo de Sousa, que duerme unas horas al día!

Sin llamarme experto, comparto con ustedes que hay muchos padres que ya aplicaron las estrategias que les aconsejé y que terminaron durmiendo bien!

En una primera fase, no olvides que el bebé viene sin horarios, no lleva reloj y son los padres los que tienen que adaptarse al bebé, y no al revés. ¡Con el crecimiento, las rutinas son fundamentales para el tan deseado buen sueño nocturno!

El desarrollo del bebé es constante. Paso a paso, va adquiriendo, yo diría que a diario, nuevos logros (sonrisa social, agarrar juguetes, darse la vuelta, arrastrarse...).

Estamos contentos con las nuevas habilidades del bebé y todo sería perfecto si el bebé durmiera bien. Y lo que es peor, ¡ya ha dormido bien!

Cuando los padres, que habían sido contemplados con un bebé que duerme bien, de repente todo cambia, el bebé se despierta varias veces, el cansancio se instala y la desesperación también!

Los pedidos de ayuda que me llegan son en diferentes fases del desarrollo:

“.. ¡vengo por ayuda, porque ya no sé qué hacer! Afonso ya dormía bien, y en septiembre, cuando tenía 6 meses, empezó la guardería y desde entonces no duerme! Estamos tan cansados, ¿tiene algún truco?

"Enfermera Celia necesitamos tu ayuda! Mariana sólo se despertaba una o dos veces para comer durante la noche. Desde hace una semana se duerme duerme durante 3 o 4 horas y luego no duerme o se duerme per despierta cada hora. No puedo creerlo, el último mensaje que le envié fue porque tenía dudas de si la despertaba para amamantar. Y ahora a los 3 meses, quiero que duerma y no duerma! AYUDA!!

"¡Hola! ¡Aquí estoy otra vez! ¡Carolina, todavía no duerme bien, pero ahora se ve peor! Como sabes, no la amo, tiene un año, ya no tengo reducción de horario. Me estoy volviendo loca por trabajar sin dormir. Dime que mejorará, PFF!"

¿Cómo funciona el sueño del bebé?

Hasta los 4-6 meses el bebé tiene un ritmo de sueño-vigilia que se repite cada 3-4 horas. Es decir, cada 3h duerme, se despierta, se alimenta, tiene un período de interacción variable y vuelve a dormir.

A partir de los 5-6 meses de edad, el bebé adquiere lo que llamamos un ritmo circadiano, es decir, se repiten las mismas rutinas durante 24h, con un período diurno, donde hay luz y actividades, y un período nocturno, con una disminución de la luz y con el período más largo de sueño.

Este ritmo se repite cada 24h y está regulado por factores externos, como la luz, el ambiente y las actividades, y por Factores internos como la temperatura corporal y las hormonas como la melatonina.

Pero si los bebés ya estaban durmiendo bien, ¿por qué están volviendo a despertarse? ¿Es normal?

Las principales causas de que el bebé retroceda en el sueño son:

Desarrollo infantil– ¿Y si te digo que es el desarrollo psicomotor el culpable? El cerebro de un bebé, especialmente durante los primeros 12 meses, se desarrolla de tal manera que adquiere habilidades como sostener objetos, hablar, sentarse, caminar y hablar. El desarrollo varía de un niño a otro, y con cada nueva adquisición, debido a sus exigencias, puede haber una perturbación transitoria del sueño. Los bebés necesitan "practicar", tanto de día como de noche, la nueva capacidad adquirida. ¿A quién no le gusta ver a un bebé "aplaudiendo" por la noche? En esta etapa, el bebé tiene que elegir entre dormir, o volver a practicar lo que sabe hacer.

Empieza la guardería - Un nuevo espacio, un entorno diferente (normalmente más ruidoso), nuevos cuidadores, una nueva cama y aprender a compartir objetos y el mismo espacio con "criaturas" como él, son algunas de las muchas emociones que el bebé tiene que manejar. El comienzo de la guardería, cambia las rutinas, aumenta el cansancio y por lo tanto tiene un gran impacto en el sueño.


Cambio de rutina (nueva niñera, regreso de la madre al trabajo, vacaciones) - Cada vez que el bebé cambia su rutina diaria, se siente "perdido". Me arriesgo a decir que la rutina es esencial para todos los bebés y para un patrón de sueño regular. Creando rutinas, desarrollando en el bebé la habilidad de saber "qué pasará después" le ayuda a estar listo para dormirse, ya que sabe que este es el MOMENTO. Cuando cambiamos lo que sucede antes de dormir (el ritual pre-sueño, el ambiente, la cuna/cama) el bebé no identifica el momento de dormir, y puede confundirse y luchar con la necesidad de dormirse.

Dormir con otra persona (cambio de cuidador), es también un factor de ansiedad para el bebé. Puede ser la abuela, la niñera o incluso el padre, pero no es la madre, que lo puso a dormir durante 5 o 6 meses! Alrededor de los 9 meses la ansiedad de separación de los padres (que es una etapa normal del desarrollo) puede llevar al bebé a pedir su atención más a menudo, incluso por la noche.

Enfermedad - Si incluso los adultos duermen mal cuando están enfermos, ¡imagina que los bebés que no entienden por qué se sienten así! El dolor y el malestar interfieren con el sueño. Una ligera obstrucción nasal puede ser la razón de una noche en blanco, especialmente si el bebé necesita hacerlo con un soporte de succión (chupeta, chupar el dedo, la lengua, el pañal...). Como no pueden hacerlo, lloran, y despiertan!

¡Reformo que cada bebé tiene su desarrollo y que debemos RESPETARLO! Es entre los 3 y 4 meses, cuando la primera regresión del sueño asociada con el desarrollo suele ocurrir. Entre los 6 y 9 meses el desarrollo ocurre de forma alucinante, y en este período el sueño del bebé puede tener altibajos.

¡No hay "trucos o magia"!

Sí, hay estrategias de higiene del sueño, que cuando se aplican con seguridad, con respeto y consistencia, pueden regular el patrón de sueño y facilitar la resolución de estas regresiones. Intenta:

- Mantener las comidas y siestas regulares durante el día. El fin de semana, le sugiero que trate de no cambiar demasiado la rutina de la semana. Se aconseja unos 30 minutos como en el máximo, si no es posible, tratar de no saltar las siestas (aunque no sean a la misma hora).

- Evita actividades estimulantes en los momentos previos a la cama, prefiriendo momentos de afecto e interacción familiar;

- Rutina de sueño consistente, en el mismo lugar, repetido de la misma manera diariamente;

- Autonomía reforzada en el momento de dormirse, siendo ideal que el bebé sea colocado en la cuna aún despierto y pueda dormirse sin la presencia de los padres;

- Evitar que el niño se duerma mientras come, para evitar la asociación entre comer y dormir; En los picos-de-crecimiento a veces no es posible. Es cuestión de tiempo!

- En los pequeños despertares nocturnos esperar poco para que el bebé tenga la oportunidad de volver a dormirse solo. Si es necesario consolar con el regazo, alimentar, cambiar pañales, este proceso debe ser rápido, con luz reducida y mínima estimulación, para que el bebé entienda que es el momento de dormir.

- El ambiente debe ser tranquilo, con poca o ninguna luz.

- Si estamos frente a una regresión que coincide con la adquisición de nueva capacidad, por ejemplo, de pie en la cama. Intente estimular esta capacidad lo más posible durante el día, dentro de los "límites" de su bebé, para que no tenga que practicarla durante la noche.

    El sueño del bebé es la mayoría de las veces un desafío para las familias, pero el mayor desafío es para el bebé que tiene que enfrentarse con el desarrollo psicomotor. No te desanimes, no olvides las rutinas e idealmente deberías retroceder lo menos posible en las estrategias que ya has logrado.

    Fuente del artículo: Célia Martins

    Femme

    ¡Hablemos del sueño del bebé y de las tan habladas regresiones! No me considero un especialista del sueño, porque sólo conseguí que mi hijo durmiera una noche entera a los 3 años y medio.

    Pero todos los bebés son diferentes y todos tenemos nuestros patrones de sueño. El mejor ejemplo es nuestro Presidente de la República Marcelo Rebelo de Sousa, que duerme unas horas al día!

    Sin llamarme experto, comparto con ustedes que hay muchos padres que ya aplicaron las estrategias que les aconsejé y que terminaron durmiendo bien!

    En una primera fase, no olvides que el bebé viene sin horarios, no lleva reloj y son los padres los que tienen que adaptarse al bebé, y no al revés. ¡Con el crecimiento, las rutinas son fundamentales para el tan deseado buen sueño nocturno!

    El desarrollo del bebé es constante. Paso a paso, va adquiriendo, yo diría que a diario, nuevos logros (sonrisa social, agarrar juguetes, darse la vuelta, arrastrarse...).

    Estamos contentos con las nuevas habilidades del bebé y todo sería perfecto si el bebé durmiera bien. Y lo que es peor, ¡ya ha dormido bien!

    Cuando los padres, que habían sido contemplados con un bebé que duerme bien, de repente todo cambia, el bebé se despierta varias veces, el cansancio se instala y la desesperación también!

    Los pedidos de ayuda que me llegan son en diferentes fases del desarrollo:

    “.. ¡vengo por ayuda, porque ya no sé qué hacer! Afonso ya dormía bien, y en septiembre, cuando tenía 6 meses, empezó la guardería y desde entonces no duerme! Estamos tan cansados, ¿tiene algún truco?

    "Enfermera Celia necesitamos tu ayuda! Mariana sólo se despertaba una o dos veces para comer durante la noche. Desde hace una semana se duerme duerme durante 3 o 4 horas y luego no duerme o se duerme per despierta cada hora. No puedo creerlo, el último mensaje que le envié fue porque tenía dudas de si la despertaba para amamantar. Y ahora a los 3 meses, quiero que duerma y no duerma! AYUDA!!

    "¡Hola! ¡Aquí estoy otra vez! ¡Carolina, todavía no duerme bien, pero ahora se ve peor! Como sabes, no la amo, tiene un año, ya no tengo reducción de horario. Me estoy volviendo loca por trabajar sin dormir. Dime que mejorará, PFF!"

    ¿Cómo funciona el sueño del bebé?

    Hasta los 4-6 meses el bebé tiene un ritmo de sueño-vigilia que se repite cada 3-4 horas. Es decir, cada 3h duerme, se despierta, se alimenta, tiene un período de interacción variable y vuelve a dormir.

    A partir de los 5-6 meses de edad, el bebé adquiere lo que llamamos un ritmo circadiano, es decir, se repiten las mismas rutinas durante 24h, con un período diurno, donde hay luz y actividades, y un período nocturno, con una disminución de la luz y con el período más largo de sueño.

    Este ritmo se repite cada 24h y está regulado por factores externos, como la luz, el ambiente y las actividades, y por Factores internos como la temperatura corporal y las hormonas como la melatonina.

    Pero si los bebés ya estaban durmiendo bien, ¿por qué están volviendo a despertarse? ¿Es normal?

    Las principales causas de que el bebé retroceda en el sueño son:

    Desarrollo infantil– ¿Y si te digo que es el desarrollo psicomotor el culpable? El cerebro de un bebé, especialmente durante los primeros 12 meses, se desarrolla de tal manera que adquiere habilidades como sostener objetos, hablar, sentarse, caminar y hablar. El desarrollo varía de un niño a otro, y con cada nueva adquisición, debido a sus exigencias, puede haber una perturbación transitoria del sueño. Los bebés necesitan "practicar", tanto de día como de noche, la nueva capacidad adquirida. ¿A quién no le gusta ver a un bebé "aplaudiendo" por la noche? En esta etapa, el bebé tiene que elegir entre dormir, o volver a practicar lo que sabe hacer.

    Empieza la guardería - Un nuevo espacio, un entorno diferente (normalmente más ruidoso), nuevos cuidadores, una nueva cama y aprender a compartir objetos y el mismo espacio con "criaturas" como él, son algunas de las muchas emociones que el bebé tiene que manejar. El comienzo de la guardería, cambia las rutinas, aumenta el cansancio y por lo tanto tiene un gran impacto en el sueño.


    Cambio de rutina (nueva niñera, regreso de la madre al trabajo, vacaciones) - Cada vez que el bebé cambia su rutina diaria, se siente "perdido". Me arriesgo a decir que la rutina es esencial para todos los bebés y para un patrón de sueño regular. Creando rutinas, desarrollando en el bebé la habilidad de saber "qué pasará después" le ayuda a estar listo para dormirse, ya que sabe que este es el MOMENTO. Cuando cambiamos lo que sucede antes de dormir (el ritual pre-sueño, el ambiente, la cuna/cama) el bebé no identifica el momento de dormir, y puede confundirse y luchar con la necesidad de dormirse.

    Dormir con otra persona (cambio de cuidador), es también un factor de ansiedad para el bebé. Puede ser la abuela, la niñera o incluso el padre, pero no es la madre, que lo puso a dormir durante 5 o 6 meses! Alrededor de los 9 meses la ansiedad de separación de los padres (que es una etapa normal del desarrollo) puede llevar al bebé a pedir su atención más a menudo, incluso por la noche.

    Enfermedad - Si incluso los adultos duermen mal cuando están enfermos, ¡imagina que los bebés que no entienden por qué se sienten así! El dolor y el malestar interfieren con el sueño. Una ligera obstrucción nasal puede ser la razón de una noche en blanco, especialmente si el bebé necesita hacerlo con un soporte de succión (chupeta, chupar el dedo, la lengua, el pañal...). Como no pueden hacerlo, lloran, y despiertan!

    ¡Reformo que cada bebé tiene su desarrollo y que debemos RESPETARLO! Es entre los 3 y 4 meses, cuando la primera regresión del sueño asociada con el desarrollo suele ocurrir. Entre los 6 y 9 meses el desarrollo ocurre de forma alucinante, y en este período el sueño del bebé puede tener altibajos.

    ¡No hay "trucos o magia"!

    Sí, hay estrategias de higiene del sueño, que cuando se aplican con seguridad, con respeto y consistencia, pueden regular el patrón de sueño y facilitar la resolución de estas regresiones. Intenta:

    - Mantener las comidas y siestas regulares durante el día. El fin de semana, le sugiero que trate de no cambiar demasiado la rutina de la semana. Se aconseja unos 30 minutos como en el máximo, si no es posible, tratar de no saltar las siestas (aunque no sean a la misma hora).

    - Evita actividades estimulantes en los momentos previos a la cama, prefiriendo momentos de afecto e interacción familiar;

    - Rutina de sueño consistente, en el mismo lugar, repetido de la misma manera diariamente;

    - Autonomía reforzada en el momento de dormirse, siendo ideal que el bebé sea colocado en la cuna aún despierto y pueda dormirse sin la presencia de los padres;

    - Evitar que el niño se duerma mientras come, para evitar la asociación entre comer y dormir; En los picos-de-crecimiento a veces no es posible. Es cuestión de tiempo!

    - En los pequeños despertares nocturnos esperar poco para que el bebé tenga la oportunidad de volver a dormirse solo. Si es necesario consolar con el regazo, alimentar, cambiar pañales, este proceso debe ser rápido, con luz reducida y mínima estimulación, para que el bebé entienda que es el momento de dormir.

    - El ambiente debe ser tranquilo, con poca o ninguna luz.

    - Si estamos frente a una regresión que coincide con la adquisición de nueva capacidad, por ejemplo, de pie en la cama. Intente estimular esta capacidad lo más posible durante el día, dentro de los "límites" de su bebé, para que no tenga que practicarla durante la noche.

      El sueño del bebé es la mayoría de las veces un desafío para las familias, pero el mayor desafío es para el bebé que tiene que enfrentarse con el desarrollo psicomotor. No te desanimes, no olvides las rutinas e idealmente deberías retroceder lo menos posible en las estrategias que ya has logrado.

      Fuente del artículo: Célia Martins

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